El debate por la reducción de la jornada laboral se está desarrollando en la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara Baja, pero el tema se discute en todos los rincones del mercado formal. Por supuesto, las empresas tienen su propia opinión formada y si bien la mayoría advierte que no tiene planeado hacer ningún cambio en los horarios de sus trabajadores, muchas reconocen que podrían hacerlo sin poner en riesgo su negocio.
¿Qué cambios están dispuestas a hacer las empresas?
Entre las que respondieron que la reducción de la jornada laboral es factible, el 52% señaló que prefiere reducir la cantidad de horas que trabajan sus empleados cada día, mientras que el 48% opta por reducir los días laborales a cuatro.
Los datos muestran claramente una tendencia a la aceptación de que la jornada reducida es viable, pero el estudio de la consultora, que entrevistó a 330 compañías de diferentes rubros y puntos geográficos del país, deja en evidencia que Argentina en realidad es uno de los países de la región menos propensos al cambio.
De acuerdo al informe, sólo 7 de cada 100 compañías tiene pensado implementar una disminución de los horarios de trabajo. Las otras 93 no consideran cambios, pese a que muchas de ellas lo ven como algo técnicamente factible.
Qué pasaría con los salarios:
La incógnita es si una disminución del tiempo de actividad implicaría una menor remuneración o no.
Según el estudio, el 72% de las empresas considera que es posible mantener los salarios y a su vez disminuir la jornada laboral. Si esto ocurriera, los trabajadores pasarían a tener un mayor ingreso promedio por hora.
Consultadas acerca de cuáles son las principales dificultades para reducir el tiempo de trabajo, el 61% de las empresas coincidió en que lo más difícil sería llevarla a cabo sin reducir los ingresos de los trabajadores.
Otro 35% aseguró que costaría conservar la estructura de la organización y el 33% advirtió que implicaría un aumento del costo laboral. También hubo empresas que señalaron que faltaría tiempo para llevar a cabo las tareas, que disminuiría y que se perdería incentivo para mantener y crear puestos de trabajo.



